Del control a la humildad de la experiencia

La era del “experto que lo sabe todo” ha llegado a su fin. Hoy, el conocimiento ya no basta; lo que se valora es la capacidad de generar experiencias transformadoras. En este nuevo paradigma, el facilitador se convierte en un creador de espacios donde las personas no solo aprenden, sino que viven la transformación en primera persona.